Domótica, tecnología, arquitectura, interiorismo, diseño… . Todas las disciplinas vinculadas a la construcción y rehabilitación de viviendas y edificios persiguen la eficiencia, pero la clave es hacer una acción combinada de todas ellas para maximizarla. Hay que hacer que la eficiencia sea aun más “eficiente”.
Hoy en día, cuando el sector inmobiliario sigue tirando para abajo de todo lo que le rodea y frena el desarrollo de las actividades y profesiones que están vinculadas al sector y al hogar. Una serie de circunstancias positivas hacen que las nuevas tecnologías tengan un papel protagonista y puedan tirar del mercado hacia arriba.
La obligación de hacer mejor las cosas y la conciencia social de ahorrar energía, abren un panorama muy ilusionante para que el mercado se desarrolle y recupere cotas de funcionamiento positivo, como hace unos años.
Los periodos de crisis, son periodos de reflexión y momentos donde surgen nuevos negocios y oportunidades, estos periodos nos van a hacer afrontar el futuro inmediato con mayor seguridad y con mas información que hace algo menos de diez años.
Las instalaciones técnicas de los nuevos inmuebles, ya sean residenciales, terciarios o industriales son la infraestructura esencial sobre la que se apoyan todas las tecnologías del presente y del futuro: Control, conectividad, monitorización telegestión, autodiagnostico y mantenimiento activo, todo lo necesario para que la eficiencia energética se eleve a la máxima potencia
Por eso, y en este camino hacia la excelencia en el uso de la energía, aparece una tecnología que integra al resto, es la Domótica ( a la que yo llamo la quinta energía), que además de ser la energía más limpia, ya que no se consume, es la que hace más eficiente a todas las demás
Hasta la aparición de la domótica, la gestión de las diversas fuentes de energía se ha basado en acciones muy simples tales como: el control termostático o apagado y encendidos programados.
Conceptos actuales como la “construcción verde” se basan, en la aplicación de criterios constructivos de alta eficiencia, lo que conocemos como arquitectura bioclimática, y en el uso de fuentes limpias y renovables de energía como la solar, la eólica o la geotérmica.
Pues bien, con este planteamiento la solución se queda incompleta. El diseño arquitectónico contempla que el propio inmueble esté construido con los materiales adecuados, con una correcta orientación, con distribución de superficies y volúmenes que le haga térmica y lumínicamente más eficiente, que no tenga perdidas en su cerramiento y que esté adecuadamente aislado.
El siguiente paso ha sido el impulso de la generación limpia de la energía, y es aquí donde entran en juego las fuentes renovables. La implantación de estos sistemas no contaminantes se ha disparado gracias a normativas como el nuevo Código Técnico de Edificación, según el cual es de obligado cumplimiento la implantación en las nuevas construcciones de sistemas que generen de forma limpia un determinado porcentaje de la energía que se va a consumir el propio edificio o vivienda.
Pero, ¿que ocurre si en una vivienda dotada de paneles solares, malgastamos la energía que generamos?, pues que de poco vale la inversión que supone la instalación de estos sistemas.
¿De qué vale instalar iluminación LED si nos dejamos las luces dadas?, y ¿De qué vale calentar el agua con paneles solares térmicos, sin nos dejamos el grifo abierto?
Para que todo esto sea de utilidad necesitamos gestionar de forma inteligente la energía y es aquí donde entra en juego la domótica y sus tecnologías asociadas.
Un sistema domótico moderno va a aumentar el rendimiento de la arquitectura y de los sistemas de generación limpia de energía, ayudándonos a conseguir más fácilmente las exigencias de las nuevas normativas, a amortizar antes los sistemas instalados y a ahorrar mucho dinero en las facturas de consumo energético: agua, electricidad y gas.
Los sistemas domóticos bien instalados y de calidad consiguen el máximo confort, con el máximo ahorro y con un mínimo impacto en el medio ambiente. Este triangulo es el verdadero objetivo de la sostenibilidad en el hogar y del bienestar en la sociedad.
Otra de las aportaciones de la domótica a la gestión eficiente de la energía son los gestores inteligentes de consumo eléctrico, dispositivos de bajo coste que permiten detectar y eliminar consumos innecesarios, gastos provocados por olvidos, fallos o averías, y reducir los picos de consumo.
A la nueva generación de dispositivos pertenecen los sistemas de gestión del agua y de su energía asociada de los que hablaremos en otra ocasión.
Gracias a la domótica se está consiguiendo construir edificios y viviendas más eficientes e integralmente sostenibles que con cualquier otra energía.
Gracias a la integración se supera el concepto de eficiencia energética y se establece el concepto de inteligencia energética, que hace más eficientes todas las demás (solar, eólica, geotérmica, hidráulica…).
Diseño, tecnología y facilidad de uso integrados en un solo concepto. Este es el objetivo y esta ha sido la clave del éxito.
Cuando parece que ya todo está conseguido y no es posible ahorrar mas, entonces
combinando tecnologías con la percepción sensorial conseguimos darle otra
vuelta de tuerca y podemos decir que maximizamos la eficiencia.
Con la iluminación biodinámica, relacionada con la regulación de la temperatura del color, podemos hacer variar la sensación térmica combinando luz y clima.
Nuestras investigaciones en este sentido nos están dando unos resultados que permiten reducir en casi dos grados la sensación térmica con el consiguiente ahorro de consumo y de la huella de CO2.
La gestión avanzada del clima, vinculada al concepto “estimulación sensorial”, se basa en el ajuste de la temperatura del blanco (del cálido al frio) que se aplica de forma paralela a la curva de temperatura del ambiente
Cuando a través de termostato domótico queremos más calor (o menos frio) y subimos la temperatura, entonces los drivers de control de los “focos” de luz se regulan disminuyendo los Kelvin, haciéndolos emitir una luz más cálida.
Esta combinación de temperatura térmica y lumínica hace que nuestra sensación de confort se consiga antes, y con menos consumo, ya que estamos actuando sobre 2 sentidos (vista y tacto).
Cuando lo que queremos es frío la luz, en este caso, se torna hacia un blanco frío mientras baja la temperatura del ambiente con lo que igualmente se consigue antes la sensación de frescor.
La eficiencia sin duda puede ser mucho más “eficiente”
Y esto es solo el principio.
Alfredo Villalaba
Director General de INMOMATICA

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IreneLTinsley | 17/05/2012, 04:11
"My goal is to lead Arsenal to come back to this level. I personally feel that the distance to return to battle for the title is not far away, let us hope that next season we can go back to the battle for the title."