
“Cada uno de nosotros tiene las ganas de realizar actividades con el fin de lograr una contribución a la comunidad”, así define Meiyling Olate, estudiante de Técnico Universitario en Construcción, la motivación de los integrantes de “Manos Voluntarias”, grupo conformado por alumnos de la Sede Viña del Mar de la Universidad Santa María.
Son tres las áreas en que los jóvenes enfocan el voluntariado, “aspectos en los que consideramos existen carencias en nuestra región”, afirma Olate, también miembro de la Directiva de la agrupación, que recibió financiamiento de los Fondos Concursables 2012 de la Dirección de Relaciones Estudiantiles del plantel. Así, en el ámbito de la educación, trabajan realizando talleres y clases semanales a los niños y jóvenes de la Aldea S.O.S. de Quilpué.
“Queremos realizar un trabajo innovador y didáctico mediante tutorías, desarrollo de habilidades y talleres vocacionales organizados por los voluntarios, con el fin de aportar en su proceso de proyección ocupacional futura, generando lazos cercanos con los niños”, indica Meiyling.
Agrega que “finalizamos el primer semestre de clases en la Aldea. Logramos un positivo resultado reflejado en las notas de los niños reforzados, y actualmente estamos planificando los talleres que se realizarán en el segundo semestre, paralelo a las clases”.
La protección del Patrimonio Cultural de la región también motiva a los estudiantes. “Nuestro proyecto contempla la reparación de edificios patrimoniales, como la Iglesia La Matriz en Valparaíso, y una posterior capacitación a los vecinos del sector, con el fin de asegurar la persistencia en el tiempo de las mejoras”. El plano ecológico también es preocupación de los estudiantes, por lo que están iniciando un proyecto de reforestación para Viña del Mar.
Un acercamiento a la realidad
La planificación de las actividades este año ha contado con el apoyo de la Unidad de Bienestar Estudiantil, a través de su área “Punto de Encuentro”, que les ha proporcionado el apoyo de psicólogas y asistentes sociales. La Directiva está conformada también por Jaime Tihuel, estudiante de Técnico Universitario en Construcción; y Paulina Montecinos, estudiante de Técnico Universitario en Prevención de Riesgos, todos de la Sede Viña del Mar.
Cuentan con un equipo de coordinadores que lideran el trabajo de los voluntarios en las distintas áreas: Nicol Moreno, Paulina Bustamante y Romina Bravo, estudiantes de Técnico Universitario en Control de Alimentos; Gabriel Villalobos, Carolina Paredes, Gabriel Bustos, estudiantes de Técnico Universitario en Construcción; Rocío Jerez, de Ingeniería en Prevención de riesgos; y Pablo Silva, estudiante de Técnico Universitario en Electricidad.
En el ámbito personal y como futuros profesionales, Meiyling Olate, afirma que participar de esta iniciativa ha significado “una oportunidad para aprender del trabajo en equipo y cómo llevar a cabo iniciativas de emprendimiento social, conociendo distintas instituciones y personas que ayudan al cumplimiento de éstas. Además, ha significado una experiencia de acercamiento a la realidad en diferentes áreas, en las que siempre hace falta ayuda”.