

A lo largo de los años han existido distintos mecanismos para evadir el pago efectivo de la energía eléctrica, los que se encontraban enfocados en evitar que los medidores registren el verdadero consumo realizado. Sin embargo, se han dado casos en que son los usuarios los que pueden verse afectados, teniendo que pagar cifras que no corresponden.
Así lo explicó Marcelo Morales, docente de la carrera de Técnico Universitario en Electricidad de la Sede Viña del Mar de la Universidad Santa María, quien caracterizó las formas a través de las cuales los usuarios accedían a robar energía y advirtió sobre otras situaciones que afectan al consumidor.
En primer lugar, explicó que “inicialmente estaba el robo de energía que se hacía antes del medidor, ésta venía en dos conductores, fase y neutro. Se colgaban en ellos y les iban sacando energía antes de llegar al medidor”, indicó. No obstante, expresó que el sistema actualmente es más complejo. “El cable se cambió por uno concéntrico, que es un conductor que tiene un pelo central y una malla alrededor, y ahí se saca la energía dentro del mismo conductor, que es uno. Y lleva tanto los cables fase y neutro en su interior, ahí es más difícil que puedan robar porque tienen que intervenir mucho el cable”.
Además, el profesor advirtió sobre otra alteración que también genera variaciones en los valores de consumo, pero en este caso afecta directamente a los usuarios. “Me refiero a los medidores chinos. Ellos los hacen a granel y llegan acá a Chile, y sirven tanto para 110 como para 220 volts, por eso se ha dado la situación de que hay gente que dice que le están cobrando el doble del consumo. El tema debe ser que como está configurado en 110 y está trabajando en 220, está con un factor multiplicador del doble”, dijo.
“Estos medidores no son de muy buena calidad, y se puede justificar porque se han tenido que calibrar mucho, llegan los medidores desde el extranjero y los tienen que ajustar en varias ocasiones. Eso llama la atención, porque viniendo de fábrica debiese venir ajustado y listo para utilizarse”, comentó el docente.
Respecto a estos nuevos medidores, Morales indicó que “en todas las casas nuevas se están utilizando. Es electrónico y es capaz de captar la energía que está entrando y saliendo, y todas las frecuencias que puedan darse dentro de ella; en cambio el medidor antiguo era capaz de captar una sola frecuencia y por lo tanto podía tener otros consumos que no los estaba cobrando”.
Según explicó el profesor de la USM, este tipo de aparatos surgen “porque hoy en día hay demasiada tecnología que no está haciendo variaciones en la frecuencia del consumo. Ahí vienen los términos de armónicos o suciedad en la red, y todo esto también les ayuda a cobrar más en las casas. Esto se puede notar si se coloca un filtro activo en una casa, ahí baja de inmediato el consumo, ya que el filtro está limpiando la red de toda esa suciedad electrónica que hay”.
Para revertir esta situación, Marcelo Morales resaltó que se debe comprar un nuevo medidor, que presente el certificado de calibración. No obstante, manifestó que no se trata de llegar y cambiarlo. “Para hacerlo se tiene que avisar a la compañía, para que vengan y cobren una serie de costos; más una serie de documentos que se debe presentar”, finalizó.